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5 razones para cambiar hábitos alimenticios en pareja

Publicado por Nathalie | 13 February 2018

Hace poco Bruno y yo empezamos a ir a Smart Nutrition porque buscábamos cambiar nuestros pésimos hábitos alimenticios. No sólo por un tema de salud, sino por dar un buen ejemplo a nuestros hijos. Notamos que no comían la cantidad de verduras que quisiéramos que coman y llegamos a la conclusión que básicamente, esa era nuestra culpa.  #ShameOnUs

Y claro, si siempre veían a sus padres comiendo chatarra, tomando gaseosa y no comiendo verduras ¿Qué podíamos esperar? No podíamos pedir peras al olmo. Como toda madre, me estresa pensar que no se alimentan correctamente como quisiera que lo hagan, es por eso que si quería un cambio, el cambio tenía que venir de adentro: nosotros. Así que aquí te cuento 5 razones por la cual es bueno cambiar hábitos en pareja.

Por salud

Definitivamente la primera razón es por un tema de salud. Hace poco empezaron a darme unos constantes mareos y más la subida de peso que me metí, decidí que tenía que hacer un cambio ya. No era posible que siendo tan joven, (Sí, joven aún, no revienten mi globo por favor) tenga esos problemas.  Bruno por su lado, tenía 24 kilos de peso que bajar y eso nos preocupaba mucho. 24 kilos no son 4 kilos, pero creemos que tampoco es imposible, teníamos que hacer un cambio ya y ahora.

Autoestima

Cuidar tu cuerpo no sólo es un tema de salud, sino también de autoestima, creo que va un poco más allá de verse lindo o no, sino de aprender a querernos, querer nuestro cuerpo, cuidarlo, darle ese amor que se merece. ¿Cómo hacerlo? Comiendo sano, dándole los nutrientes que necesitan, haciendo deporte, tomando agua… Obviamente, esto repercute en nuestra autoestima, el mirarnos al espejo y sentirnos bien con nosotros mismos, nos hace sentir felices y cómodos con nuestros cuerpos. Nadie dice que busquemos el cuerpo perfecto, pero debemos aprender a querer el nuestro, amarlo y cuidarlo. No soy de la idea, de quitarnos todo lo que nos gusta, pero si soy de la idea, de tener un equilibrio en nuestra alimentación sin abusar de las cosas que no son muy saludables o buenas para nosotros.

Se predica con el ejemplo

Probablemente esta sea la segunda razón principal por la que lo hicimos: nuestros hijos. Ellos aprenden con el ejemplo, no podemos inculcarles de la noche a la mañana el amor por los vegetales, pero podemos empezar por comerlos delante de ellos, podemos dejar de comprar cosas que no aportan cosas buenas para nosotros ni para ellos, y poco a poco ir introduciendolos en su vida.

Para evitar tentaciones

Y claro, he intentado hacer dieta yo sola y sin él, pero realmente no se podía. Yo no tengo mucha fuerza de voluntad que digamos y no podía hacerla si de pronto él se aparecía con una pizza para comerla delante mío. La verdad es más fácil hacerlo juntos que hacerlo por separado, porque se involucran todos finalmente. Siento que mucho tiene que ver el apoyo que recibamos en casa, así que bueno para nosotros el que el la haga conmigo, fue todo un cambió y definitivamente la situación fluyó mejor. Ahora, cada pareja es un mundo, pero les cuento cómo nos fue a nosotros. Además, valgan verdades, entre nosotros nos damos ánimos, fuerzas y alentamos.

Momentos juntos

Esto probablemente sea algo que no imaginamos que pasaría, pero nos terminó gustando mucho: pasar más tiempo juntos. Con el paso de los años, la locura del día a día, a veces llegaban días (pocos) que no comiamos ninguna comida juntos sentados en la mesa. Siempre con el apuro, se sacrificaba el desayuno. El tomaba desayuno volando mientras yo alistaba a los chicos para que se los lleve. Yo tomaba desayuno siempre después. No almorzabamos juntos, salvo raras ocasiones y probablemente pensarían “Ah bueno, pero al menos cenan juntos” y la respuesta es: no siempre. A veces él llegaba tarde y nos encontraba a todos dormidos o llegaba a la hora que yo hacía dormir a los chicos, etc. Obviamente habían muchos días que si se daba, pero no era como una regla en casa por decirlo de algún modo.

Desde que iniciamos este cambio, eso cambió: tomamos desayuno siempre juntos y religiosamente nos esperamos el uno al otro para preparar nuestra cena juntos. La verdad que lo disfrutamos porque hablamos sin la tele, conversamos sobre lo que paso en nuestro día y lo mejor de todo: Es que los chicos nos ven cocinar juntos. Bruno no sabe cocinar mucho, pero los chicos ven a su papá poner la mesa, lavar las espinacas, freír el omelette, etc. Así que, ¿qué mejor lección les estamos dando que esa? Como saben siempre fomento en el blog y redes, la importancia que tenemos los padres de criar niños sin machismos. Es una buena oportunidad para reforzar esa idea, que vean a su papá en la cocina, cocinando junto a su mamá. ¿no?

Igual me parece algo lindo hacer en pareja, la verdad que entre el día a día y lo ajetreado que uno vive, encontrar o buscar momentos para pasarla en pareja es esencial. No nos demos por vencidos, creo que es importante buscar esos momentos, porque a veces no vienen por sí solos, pero vaya que hacen falta y son importantes.

¿Qué opinan? ¿Les pasa lo mismo?